Selfies en veterinaria. ¿Buena práctica profesional?

Las redes sociales se han convertido en un medio vital para difundir nuestro trabajo, también en el caso de aquellos que trabajamos con fauna, e incluso captar posibles clientes. Sin embargo, la capacidad de viralización y simplificación de estas mismas redes sociales puede traer consecuencias negativas para el bienestar de la fauna silvestre y exótica, algo en lo que nunca debiera caer un profesional.

Aunque esto tiene potenciales beneficios, los riesgos potenciales también existen. Un ejemplo clásico de como las redes pueden afectar a la conservación de fauna es el caso del loris lento, un primate perteneciente al género Nycticebus, que abarca ocho especies en grave peligro de extinción.

Viralización y promoción del mascotismo

Hasta hace unos años desconocido, la aparición de uno de estos animales en la plataforma Youtube disparó su popularidad en 2009. El vídeo fue analizado por el equipo de la doctora Anna Nekaris, de la Universidad de Oxford Brookes, revelando algunos datos preocupantes.

Resultado de imagen de slow loris

Tras analizar más de 12.000 comentarios analizados en este vídeo, un 22.7% hacían referencia a que el vídeo resultaba gracioso y adorable, algo que choca con el ejemplar alopécico, de alta condición corporal y estresado que vemos en el vídeo.

El segundo comentario más frecuente en el vídeo eran deseos de adquirir un ejemplar, lo que representaba el 11.2% de los comentarios y eleva la preocupación por la conservación de esta especie. Un caso similar se dió, más recientemente, con la viralización de un lémur de cola anillada (Lemur catta) siendo acariciado por unos niños, lo que exacerbó su búsqueda como mascota en la plataforma Google, tal y como evidenció el equipo de la doctora Tara Clarke, de la Universidad de Duke.

Aunque el loris lento es una especie lejana para los profesionales de la península ibérica, no nos puede pasar desapercibido que los mismos mecanismos que han trabajado aquí pueden hacerlo con especies exóticas con riesgo de popularizarse en España en forma de un mascotismo irresponsable o incluso ilegal.

El contexto de los virales y su efecto

¿Hubiera tenido el mismo efecto un vídeo de estos animales en su hábitat natural? Probablemente no, y es que el contexto en el que este contenido virtual se produce manda claros mensajes al espectador, y es algo que ha sido bien documentado en otra especie de primate: el chimpancé común (Pan troglodytes).

Stephen R. Ross y su equipo han estudiado estos mecanismos en más de una ocasión, llegando a interesantes conclusiones. Comprobando el impacto de las herramientas educativas del zoo de Lincoln, se descubrió que los visitantes tenían la percepción que los chimpancés eran grandes simios poco amenazados, frente a los gorilas y orangutanes que sí lo estaban.

Esta encuesta, realizada a través del Regenstein Center for African Apes, fue el germen de un interesante estudio sobre como las características concretas de ciertas imágenes pueden influir en nuestras percepción de la fauna silvestre.

Así, 48 imágenes que combinaron a chimpancés en distintos ambientes fueron usadas para encuestar a cientos de personas sobre el estado de conservación y el mascotismo de esta especie. En ellas, se combinaban diversos ambientes (zoo, hábitat, ambiente humanizado, etc.) con la presencia o no de personas e incluso el uso de indumentaria por parte de los chimpancés.

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Ejemplos de las imágenes proporcionadas a los encuestados – Ross et al.

Una de las conclusiones claras del estudio fue que la presencia de chimpancés con personas hacía a estas un 35.5% menos predispuestas a pensar que estas especies están amenazadas. Esto podría responder al hecho de que los chimpancés sean entendidos como especies menos amenazadas, siendo la especie que más aparece en películas y anuncios junto a personas.

No solo eso: estas mismas imágenes hacían a los encuestados un 30% más dados a pensar que los chimpancés podían ser aptos como mascotas, lo que parece ligar la difusión de fauna en contextos humanizados con la promoción del mascotismo irresponsable.

Consecuencias para la práctica clínica

Claramente, existe un reducido grupo de compañeros que estén leyendo este artículo y trabajen con chimpancés. ¿Qué interés tiene esto en la práctica clínica diaria en Europa?

Nada parece indicarnos que los mecanismos que causan estos efectos en la viralización y difusión de imágenes en ambientes humanizados sean exclusivos de los primates. De hecho, la normalización de ciertas aptitudes a través de redes sociales e industria audiovisual es algo conocido, que ha sido estudiado en temas como el tabaquismo o la violencia de género.

FOTOS: Se llama Evan Antin y es el veterinario más guapo de las redes sociales
El veterinario Evan Antin, posando con un mono capuchino – Instagram

Actualmente, el mascotismo irresponsable e incluso el ilegal es un problema en la Unión Europea. Las especies exóticas son animales difíciles de mantener en cautiverio, por lo que la difusión de ciertas imágenes puede dar lugar a su adquisición de forma irresponsable causando un impacto directo en su bienestar y conservación.

No solo eso: normalizar este tipo de imágenes parece estar teniendo un efecto llamada que afecta a estos animales en su país de origen: un informe de World Animal Protection atestigua un aumento del 292% en este tipo de imágenes desde 2014 en la red social Instagram, lo que ha disparado el número de empresas que realizan este tipo de actividades en áreas protegidas con fauna amenazada.

Es por ello que el uso de selfies con animales exóticos es una práctica que puede promover este tipo de tenencia irresponsable y por tanto se hace recomendable tomar precauciones a la hora de promocionar nuestra actividad clínica en red. Por supuesto, este artículo no pretende señalar a aquellos profesionales que realizan estas prácticas, simplemente abrir el debate e invitar a la reflexión sobre como trabajamos. La misma premisa se suma a cualquier profesional que trabaje con fauna exótica y silvestre.

Autor: Eugenio Fernández Suárez, graduado en Veterinaria. Secretario de Avafes Nacional

Bibliografía empleada:

  • Ross, S. R., Vreeman, V. M., & Lonsdorf, E. V. (2011). Specific image characteristics influence attitudes about chimpanzee conservation and use as pets. PLoS One6(7), e22050.
  • Nekaris, K. A. I., Campbell, N., Coggins, T. G., Rode, E. J., & Nijman, V. (2013). Tickled to death: analysing public perceptions of ‘cute’videos of threatened species (slow lorises–Nycticebus spp.) on Web 2.0 Sites. PloS one8(7), e69215.
  • Ross, S. R., Lukas, K. E., Lonsdorf, E. V., Stoinski, T. S., Hare, B., Shumaker, R., & Goodall, J. (2008). Inappropriate use and portrayal of chimpanzees.
  • Clarke, T. A., Reuter, K. E., LaFleur, M., & Schaefer, M. S. (2019). A viral video and pet lemurs on Twitter. PloS one14(1), e0208577.

 

 

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